
Este dudoso honor se le suele atribuir al
Ford Edsel, considerado uno de los mayores fracasos que se hayan visto en la industria automovilística... y
uno de los coches más feos jamás diseñados. Ocasionó más de 250 millones de dólares en pérdidas a principios de los años 60... Pero hoy es un vehículo muy interesante para la mayoría de coleccionistas. Ironías de la vida.