
Para muchos,
Steve McQueen protagonizó algunas de las escenas que mejor han reflejado
el mundo del automovilismo y las carreras en la gran pantalla. Un trabajo que no debió costarle demasiado, ya que el actor, tanto dentro como fuera del set de rodaje, era
un auténtico apasionado de los automóviles... y de la acción. Se cuenta que, en toda su carrera cinematográfica, e
vitó siempre recurrir a los servicios de un doble y que él mismo trató de rodar todas sus escenas, por peligrosas que fuesen. Aunque no siempre fue posible.