
Cuando aparcamos el coche, sea donde sea, al volver a por él esperamos, como mínimo, dos cosas: la primera, que siga estando en su sitio; la segunda, que se encuentre en las mismas condiciones.
Pero todos, sin excepción, nos hemos encontrado con sorpresas de lo más desagradables en algún momento; con auténticas pesadillas en la "carrocería"… ¿Cuál es la tuya?