
La relación con la ITV, al menos para algunos, es complicada. Por un lado, se calcula que un importante número de vehículos circula con la
ITV caducada y que sus propietarios no acuden a una de las estaciones de inspección técnica de vehículos por miedo a ser rechazados. Por otro lado, crece el número de vehículos que cuando se somete al examen presenta problemas de diversa índole. Y sí, también crecen los
problemas relacionados con la carrocería.