
¿Sientes pasión por tu coche? ¿Te encanta mimarlo? Si quieres que tu vehículo siga siendo ‘el niño de tus ojos’ y devuelva a tu mirada el brillo que hizo que te enamoraras de él sabes que tienes que cuidarlo mucho. Pero el esfuerzo y la constancia merecen la pena.