
¿A quién no le ha pasado? Desde luego no es una de las sensaciones más agradables del mundo, ¿verdad? No es para menos porque, en realidad, cuando esto nos pasa estamos recibiendo una pequeña descarga eléctrica en nuestro cuerpo. ¿Alguna vez te has preguntado por qué ocurre esto? ¿De dónde sale esta electricidad?